jueves, 8 de abril de 2010

El aborto quirurgico



El aborto quirúrgico es uno de los tantos recursos que existen para terminar un embarazo. La principal diferencia reside en que el procedimiento consta de la extracción del feto y la placenta del útero de la madre.

Muchas de las mujeres embarazadas que deciden realizarse un aborto, necesitan de este tipo de tratamiento quirúrgico por diferentes motivos de salud. Por lo general a este tipo de aborto se lo conoce como aborto terapéutico.

Por su parte, el aborto provocado es aquel que la mujer decide no continuar con su embarazo.

El aborto quirúrgico emplea una ventosa obstétrica, la cual extirpa el feto y el material que está unido al útero de la mujer. Este tipo de aborto, suele realizarse luego de la sexta semana del último período mesntrual de la fémina.

Por lo general el procedimiento más utilizado para realizar este tipo de intervención es sedar a la mujer, para que pueda relajarse e inclusive dormirse. A continuación el médico procederá a anestesiar el cuello del útero para que evitar cualquier tipo de dolor.

Existen varias razones por la que una mujer decide realizarse un aborto quirúrgico. Entre ellas: puede ser que el feto tenga un problema congénito o un problema genético y decida no tenerlo. El embarazo se produjo por un suceso traumático como una violación, o simplemente la mujer no quiere estar embarazada.

En caso de que el aborto quirúrgico se realice después de la semana doce de gestación, el procedimiento será diferente. El médico, generalmente, dilata o abre el canal cervical para colocar laminarias (pequeños tallos) dentro del cuello uterino, esta metodología ayudará a abrir el canal.

De inmediato el médico introduce un tubo dentro del útero antes de aplicar la ventosa para extraer los diferentes componentes relacionados al embarazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario